3. Enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE)
La acidez excesiva en el estómago aumenta el reflejo salival.
En pacientes con ERGE, la salivación se acompaña de:
-
acidez,
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eructos agrios,
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dolor en el pecho.
4. Enfermedad de Parkinson
La enfermedad de Parkinson dificulta la deglución, impidiendo que la saliva se trague correctamente.
Los nervios dañados también pueden aumentar la producción de saliva.
Como resultado, la saliva se acumula y fluye constantemente.
5. Trombosis de los vasos cerebrales
Cuando los vasos sanguíneos se bloquean, algunos de los músculos que controlan la deglución comienzan a funcionar incorrectamente.
Durante el sueño, la persona no puede controlar los músculos de la garganta y la boca, y la saliva sale.