Detergente, pelusa y choques de colores
Los productos de limpieza que utilice también deben ser diferentes. Los paños de cocina requieren un detergente potente para eliminar la grasa y las manchas de comida más difíciles, mientras que las toallas de baño se benefician de una fórmula más suave para proteger sus delicadas fibras. Además, las toallas de baño suelen soltar pelusa, que inevitablemente se transferirá a los paños de cocina, de tejido más denso, si se lavan juntas. Por último, los paños de cocina suelen ser blancos o de colores claros, mientras que las toallas de baño vienen en una variedad de tonos oscuros. Lavarlas juntas puede provocar que los colores destiñan, dejando sus paños de cocina blancos manchados y opacos.
Cómo cuidar adecuadamente cada tipo
Para mantener tus toallas en óptimas condiciones, trátalas según sus necesidades específicas. Las toallas de cocina deben lavarse con agua caliente y un detergente potente. Puedes añadir blanqueador con oxígeno para blanquear y desinfectar la tela, y secarlas en secadora a alta temperatura. Dado que se utilizan en zonas de alto riesgo, deben lavarse después de cada uso.
Para lavar las toallas de baño, hágalo con agua tibia y un detergente suave. Use suavizante con moderación, o mejor aún, evítelo, ya que puede reducir la capacidad de absorción. Para conservar las fibras, séquelas en secadora a baja temperatura. Se pueden lavar cada tres o cuatro usos.
¿Existen excepciones?
Existen algunas excepciones en las que combinarlas podría ser aceptable. Si tanto las toallas de cocina como las de baño son de color blanco puro, se elimina el riesgo de que destiñan. Si está dispuesto a lavar todo con agua caliente y añadir un desinfectante para ropa, puede desinfectar toda la carga de forma segura, aunque aún existe el riesgo de dañar las toallas de baño más suaves con el tiempo. Sin embargo, la mejor y más segura opción es simplemente lavarlas por separado.