El movimiento activa el intestino.
El intestino necesita movimiento externo para activarse. El sedentarismo es uno de los factores más subestimados del estreñimiento crónico.
No es necesario realizar ejercicio intenso:
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Caminar diariamente
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Estiramientos suaves
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Yoga digestivo
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Mantener horarios regulares para ir al baño
El cuerpo agradece la constancia más que la intensidad.
Flora intestinal equilibrada: la clave silenciosa
Un intestino sano depende de una microbiota equilibrada. Los probióticos naturales ayudan a restaurar esa armonía interna.
Incluye en tu dieta:
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Yogur natural sin azúcar
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Kéfir
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Alimentos fermentados naturales
Una flora intestinal fuerte mejora la digestión y previene episodios repetitivos de estreñimiento.