Opción 3: Vinagre de sidra de manzana diluido: ayuda para la irritación del oído externo
Si la molestia se localiza en el conducto auditivo externo, como después de nadar (a menudo llamada "otitis del nadador"), el vinagre de sidra de manzana diluido puede ayudar a mantener un ambiente equilibrado. Su ácido acético ha demostrado propiedades antibacterianas en laboratorios.
Cómo usarlo con cuidado:
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Mezcle partes iguales de vinagre de sidra de manzana crudo y agua tibia.
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Utilizando un gotero limpio, aplique de 3 a 5 gotas en el oído afectado (sólo si no se sospecha perforación).
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Acuéstese durante unos 5 minutos, luego incline la cabeza para permitir el drenaje.
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Suspenda su uso si se produce escozor o irritación.
Tenga siempre cuidado al colocar cualquier líquido en el oído.
Opción 4: Compresa de cebolla: una cataplasma tibia tradicional
Un remedio que a menudo se pasa por alto es una simple compresa de cebolla. La cebolla contiene compuestos como la quercetina, con propiedades antiinflamatorias. Aunque la evidencia científica es limitada y mayormente anecdótica, muchas personas encuentran el calor en sí mismo relajante.
Pasos sencillos:
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Picar o cortar una cebolla fresca y calentarla suavemente (en el microondas envuelta en un paño o saltearla ligeramente).
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Envuelva las piezas calientes en un paño fino y limpio.
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Asegúrese de que esté cómodamente tibio, no caliente, y aplíquelo sobre la oreja durante 10 a 15 minutos.
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Repita según lo desee, evitando el contacto directo con la piel que podría causar quemaduras.