Muchos adultos mayores sienten sueño más temprano por la noche. Si alguien se acuesta a las 9:00 p. m., su cuerpo puede completar naturalmente su ciclo de sueño alrededor de las 3:00 o 4:00 a. m.
No siempre se trata de insomnio: a veces es simplemente un nuevo ritmo.
El cambio puede hacerse más notorio cuando:
- Una persona se jubila
- La interacción social disminuye
- Las responsabilidades diarias disminuyen
- Las tardes se vuelven más tranquilas
- Sin señales externas fuertes, el cuerpo depende más de su reloj interno.
3. Malestar físico y factores de salud
El cuerpo también puede despertarse en respuesta a una leve molestia física que no es evidente durante el día.
Los contribuyentes comunes incluyen:
- Artritis o dolor articular
- Molestias en la espalda
- Reflujo ácido nocturno
- Boca seca
- calambres musculares
- Fluctuaciones de temperatura
La necesidad de ir al baño es especialmente común. A medida que la vejiga se vuelve más sensible con la edad, las idas nocturnas pueden aumentar.
Ciertos medicamentos también pueden influir en el sueño provocando: