Reducción de la inestabilidad y mitigación del impacto
- Limitación de la agitación: Organismos reguladores como la Administración Federal de Aviación (FAA) enfatizan la importancia crucial de la posición de apoyo. En un memorando de la FAA, se establece claramente que esta posición cumple dos funciones clave: limitar la agitación y reducir el impacto secundario . La agitación —el movimiento violento e incontrolado de las extremidades durante un choque— puede provocar lesiones secundarias graves (fracturas de muñecas, brazos o dedos) al impactar las extremidades contra componentes internos de la cabina o contra el propio cuerpo del auxiliar. Plegar las manos y mantener una postura firme reduce este riesgo, garantizando la integridad funcional del auxiliar.
- Reducción del impacto secundario: El impacto secundario se refiere al impacto del cuerpo contra objetos tras la fuerza inicial del choque. Adoptar la posición de apoyo ayuda a posicionar el cuerpo, especialmente la cabeza y la columna vertebral, contra la superficie con la que es más probable que impacte durante el impacto . Por ejemplo, una posición correcta de la cabeza minimiza la intensidad de las lesiones por impacto secundario, como golpear el tablero del asiento plegable o el tabique divisorio. Al mantener una postura firme y estable y permanecer sentados de forma segura, los auxiliares de vuelo están mejor preparados para soportar las fuerzas físicas de un aterrizaje forzoso con el mínimo daño personal.
Normas de seguridad según los reguladores
La FAA y otros organismos reguladores internacionales exigen protocolos específicos para asientos plegables y dispositivos de apoyo, no solo para la tripulación de cabina, sino también para asientos específicos de pasajeros (la posición de "prepararse para el impacto" es bien conocida). La consistencia en la posición de la tripulación garantiza su protección para que puedan incorporarse de inmediato a sus tareas posteriores al accidente. Un tripulante con lesiones físicas no puede realizar las tareas vitales de abrir puertas u organizar la evacuación.
III. La preparación psicológica: La «revisión silenciosa»

Simultáneamente con la adopción de la posición física, los auxiliares de vuelo realizan un proceso crucial de preparación mental conocido como "revisión silenciosa" o "revisión de 30 segundos". Este ejercicio mental transforma la rutina de un acto puramente físico en un ensayo cognitivo de los procedimientos de emergencia.