El acompañamiento indispensable: Para que esta estrategia funcione, recuerda que el colágeno se produce mientras duermes. La última ingesta de fruta rica en vitamina C debe ser al menos 2 horas antes de acostarte, para evitar que aumenten los niveles de azúcar en sangre y permitir que la hormona del crecimiento realice su trabajo reparador nocturno.
En resumen, la fruta no tiene colágeno, pero es la clave que abre la puerta para que tu cuerpo lo produzca. Usa estas recetas.