Segunda pregunta: solicitar detalles inesperados.

La segunda clave es hacer preguntas específicas pero inesperadas.
Por ejemplo:
"¿Quiénes estaban presentes exactamente?"
"¿Qué estaba sucediendo a su alrededor en ese momento?"
"¿Y justo antes de eso, qué ocurrió?"
Una persona sincera suele recordar detalles secundarios, incluso los más triviales.
Por el contrario, quien improvisa tenderá a ser vago o a limitar sus respuestas, por temor a contradecirse.
Señales a observar (sin sacar conclusiones precipitadas)
Estas preguntas nos permiten principalmente observar:
- Cambios en la narrativa
- Descansos inusuales
- Detalles que varían
- Dificultad para responder espontáneamente
Sin embargo, ninguno de estos elementos por sí solo prueba que una persona esté mintiendo.
El estrés, la fatiga o una memoria imperfecta también pueden explicar algunas dudas.