- Coloca la almohada en el tambor de la lavadora.
- Agregue 8 cucharadas de bicarbonato de sodio y ½ vaso (aproximadamente 100 ml) de vinagre blanco directamente al tambor.
- Inicie un ciclo suave a 40 °C y luego deje que la almohada se seque al aire, idealmente al sol , para un efecto blanqueador natural.
Limón y agua caliente: un baño purificador
El limón, con sus propiedades antibacterianas y desengrasantes, es perfecto para refrescar profundamente las almohadas. Además, deja un aroma fresco y natural .
Receta rápida:
- Calentar aproximadamente 2,5 litros de agua (sin que llegue a hervir).
- Añade el zumo de 6 limones frescos .
- Sumerge la almohada en esta preparación y déjala en remojo durante 2 horas .
- Enjuagar bien y dejar secar al sol .
Bicarbonato de sodio y aceite esencial de árbol de té: para una desinfección suave

Este consejo es ideal si buscas una solución rápida y sin necesidad de máquinas. Además de blanquear, el aceite esencial de árbol de té desinfecta las fibras de forma natural y elimina los malos olores.