El padre volvió al hospital y notó que la madrastra ponía en peligro a su hija.
El pasillo del hospital San Aurelio estaba casi vacío, iluminado por tubos fluorescentes que zumbaban como un insecto atrapado. La luz blanca hacía brillar el linóleo encerado, alargaba sombras y volvía todo más frío de lo que ya era. Héctor caminaba rápido, con la corbata floja, la camisa arrugada y el corazón latiéndole en la ... Read more