4. Subir y bajar escaleras sin dificultad
Subir un piso de escaleras sin quedarse sin aliento ni sentir dolor en las rodillas es señal de que el corazón, los pulmones y las articulaciones se encuentran en buenas condiciones. Este gesto cotidiano combina resistencia cardiovascular, fuerza en las piernas y coordinación.
Quienes pueden hacerlo de forma fluida después de los 70 años suelen tener un riesgo menor de sufrir caídas, una de las principales causas de hospitalización en adultos mayores.
5. Conservar una visión y audición funcionales
Aunque es habitual que con los años aparezcan presbicia o disminución auditiva, mantener una visión y una audición que permitan leer, conducir, seguir una conversación o disfrutar de la música indica que estos sentidos están bien preservados.
Los controles periódicos con oftalmólogos y otorrinolaringólogos son fundamentales para detectar a tiempo cualquier alteración y actuar antes de que se conviertan en limitaciones mayores.
6. Comer con buen apetito y digerir sin molestias
Tener apetito, disfrutar de las comidas y digerir sin problemas es un signo positivo del estado del aparato digestivo, del metabolismo y del equilibrio hormonal. Muchas enfermedades crónicas se manifiestan, en sus etapas iniciales, con pérdida de apetito o molestias digestivas frecuentes.
Una alimentación variada, rica en frutas, verduras, proteínas magras y fibra, contribuye a mantener esta capacidad y a prevenir la desnutrición, un problema más común de lo que se cree entre los adultos mayores.
7. Dormir profundamente y despertar con energía
El sueño reparador es esencial para la regeneración celular, la consolidación de la memoria y el equilibrio emocional. Las personas mayores que logran dormir entre seis y ocho horas seguidas, y se despiertan con energía para enfrentar el día, suelen tener mejor salud general.
El insomnio crónico, en cambio, se asocia con un mayor riesgo de hipertensión, deterioro cognitivo y depresión.