En aquella época, incluso un extintor de incendios tenía que tener buena apariencia.
Los fabricantes creían que si un dispositivo era bello, la gente lo notaría, lo respetaría y lo usaría.
Así construyeron extintores de vidrio que eran:
Botellas de vidrio soplado a mano: cristalinas y elegantes.
Tapas y soportes de latón o niquelados: brillantes y detallados
Etiquetas artísticas: con fuentes, advertencias e instrucciones como carteles antiguos.
No eran sólo herramientas.
Eran declaraciones de diseño.
¿Y honestamente?
Y todavía lo son.
🔥 Cómo funcionaban: La belleza se encuentra con la valentía
Esto no era sólo decoración.
Había extintores reales que funcionaban... una vez.
Aquí te explicamos cómo usar uno (en aquel entonces):