- Elimina los puntos negros de tu rostro: Mezcla una cucharada de bicarbonato de sodio con el jugo de medio limón. Si deseas una textura más granulosa, añade media cucharada de azúcar. Masajea la mezcla alrededor de la nariz y las zonas propensas a los puntos negros. Realiza movimientos circulares firmes para eliminarlos con esta pasta limpiadora y exfoliante. Si estás segura de no tener heridas abiertas en la piel, puedes espolvorear bicarbonato de sodio sobre un limón y aplicarlo directamente sobre la zona afectada.
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- Limpieza de utensilios de cobre: Espolvorea generosamente bicarbonato de sodio sobre tus utensilios y adornos de cobre. En lugar de usar un estropajo o cepillo habitual, corta medio limón y úsalo. Extiende la mezcla de limón y bicarbonato sobre los utensilios y deja que actúe sobre las manchas durante 5 minutos antes de enjuagar con agua corriente.
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- Desodoriza el refrigerador: Puede ser la pizza que sobró anoche o ese huevo podrido que olvidaste sacar. Sea cual sea la causa del mal olor, se vuelve insoportable cuando el refrigerador apesta. A veces, incluso después de vaciarlo, el olor persiste. El bicarbonato de sodio es conocido por sus propiedades desodorizantes, y el aroma del limón fresco es sinónimo de limpieza. Espolvorea abundante bicarbonato de sodio sobre la superficie del refrigerador y frótala con el limón. Aprovecha bien el jugo y la cáscara. Espera 15 minutos antes de limpiar el interior con un paño limpio.
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