Suele ser así: los objetos más sencillos son los que más nos traen recuerdos. Una vieja dinamo, un juguete antiguo, un libro de texto... y de repente, toda una época vuelve a nosotros.
Cuando los objetos cuentan historias
Cuando mi hijo encontró este objeto en el jardín y me preguntó qué era, no solo aproveché para explicarle para qué servía una dinamo, sino también para hablar de cómo eran las cosas antes, cómo vivíamos, cómo jugábamos y cómo crecimos.
Porque en el fondo, algunos objetos no son solo objetos: son recuerdos, historias y fragmentos de la infancia escondidos en metal ligeramente oxidado.