Qué puede hacerse para conservar la fuerza
La buena noticia es que este proceso puede trabajarse. Incluso en edades avanzadas, el cuerpo conserva capacidad de respuesta cuando recibe el estímulo correcto.
No se trata necesariamente de ir a un gimnasio o hacer rutinas extremas. Lo fundamental es incorporar acciones que ayuden a recuperar fuerza, equilibrio y funcionalidad.
Medidas útiles para empezar a cuidarse mejor
Observar con honestidad los cambios del día a día
Prestar atención a tareas que antes resultaban simples y ahora cuestan más puede dar información muy valiosa.
Hablar con el médico sobre la fuerza muscular
No solo sobre análisis de sangre o presión arterial. También conviene consultar por equilibrio, velocidad al caminar, fuerza en piernas y agarre de manos.
Complementar la caminata con ejercicios de fuerza
Por ejemplo, levantarse varias veces de una silla sin usar los brazos, subir escalones con control, hacer ejercicios suaves de piernas o brazos y trabajar el equilibrio.
Revisar la alimentación
Es importante que las comidas incluyan suficiente proteína de buena calidad, siempre de acuerdo con las necesidades y recomendaciones médicas de cada persona.
Comida