Asimismo, si decides recolectarla en la calle, ten extremo cuidado; nunca consumas plantas que crezcan cerca de carreteras transitadas o zonas industriales, ya que la verdolaga absorbe fácilmente los metales pesados y las toxinas del escape de los autos. Finalmente, si tienes mascotas en casa, mantén la planta cruda fuera de su alcance, ya que ingerirla en grandes cantidades puede resultar tóxica para perros y gatos.