Estos compuestos ayudan a proteger los ojos del daño oxidativo causado por la luz solar y los factores ambientales estresantes. Incluir tomates en la dieta puede contribuir a mantener una visión más clara a largo plazo.
4. Favorecen la salud cerebral
Los neurólogos estudian cada vez más cómo la dieta influye en el deterioro cognitivo. Los antioxidantes presentes en los tomates podrían ayudar a reducir la inflamación del tejido cerebral, asociada con la pérdida de memoria y las enfermedades neurodegenerativas.
Aunque los tomates por sí solos no pueden prevenir la demencia, una dieta rica en frutas y verduras, incluidos los tomates, se ha relacionado con un mejor rendimiento cognitivo en los adultos mayores.
5. Fortalecen el sistema inmunológico

Los tomates son ricos en vitamina C, que refuerza el sistema inmunitario. A medida que el sistema inmunitario se debilita con la edad, mantener una ingesta adecuada de vitamina C cobra especial importancia.
El consumo regular puede ayudar al cuerpo a responder más eficazmente a las infecciones y a recuperarse más rápido de enfermedades menores.