Como suele ocurrir con los tesoros naturales, la moderación es clave. Los clavos de olor, en particular, contienen eugenol: consumido en exceso, puede resultar irritante. Una o dos tazas al día son suficientes para disfrutar de sus efectos positivos.
Opta por la canela de Ceilán , que es más suave y segura que la canela china. Y, sobre todo, si estás embarazada, en periodo de lactancia o bajo tratamiento médico, consulta con tu médico antes de usar esta infusión.
Por último, nunca utilice aceite esencial de clavo sin supervisión: es demasiado concentrado para uso doméstico directo.
Un sorbo de naturaleza, un gesto de dulzura
Esta sencilla mezcla nos recuerda algo esencial: el bienestar no reside necesariamente en la complejidad, sino a menudo en los gestos más simples, como disfrutar de una taza caliente aromatizada con canela y clavo.