- Reduce dolores articulares y musculares.
- Desinflama rodillas, hombros, espalda y cadera.
- Mejora la circulación en piernas y pies.
- Reduce la retención de líquidos.
- Elimina toxinas acumuladas en tejidos.
- Rejuvenece la piel seca y madura.
- Reduce arrugas profundas alrededor de ojos y boca.
- Aclara manchas de la edad.
- Hidrata talones, codos y rodillas.
- Regenera cicatrices y estrías.
- Estimula el crecimiento del cabello.
- Engrosa el pelo fino y debilitado.
- Nutre pestañas y cejas.
- Combate hongos de uñas y pies.
- Reduce el estreñimiento ocasional.
- Alivia dolores por artritis.
- Ayuda en casos de ciática.
- Mejora molestias digestivas y gases.
- Reduce inflamación abdominal.
- Suaviza dolores de piernas pesadas.
- Refuerza defensas por su acción antibacteriana.
- Suaviza manchas oscuras en cuello y axilas.
- Revitaliza piel flácida del cuello.
- Alivia sequedad vaginal externa.
- Relaja músculos tensos y mejora el sueño.
Propiedades Científicas del Aceite de Ricino
- Antiinflamatorio
- Antifúngico
- Antibacteriano
- Regenerador tisular
- Cicatrizante
- Hidratante profundo
- Analgésico natural
- Estimulante linfático
- Suavizante y lubricante natural
Laxante suave (solo vía oral y bajo control)
Usos Más Poderosos del Aceite de Ricino Después de los 50