Alex notó un sobre roto en el suelo, escrito a mano por su abuelo.
Lo recogió. «Había una carta aquí… una despedida antes de morir».
Helen jadeó. "Richard... ¿lo cogiste?"
Richard permaneció en silencio.
Alex tranquilizó la voz. «Esto se acaba ya. Devuelvan lo que falte. Si se destruye... el tribunal decidirá».
Richard palideció. "¿Crees que puedes amenazarme?"
—No —dijo Alex en voz baja—. El abuelo ya lo hizo.
Helen se hundió en el sofá, sollozando. Alex sostuvo el sobre roto, sabiendo que se trataba de algo más que una casa: se trataba de recuperar una historia que alguien intentó borrar.