El mundo finalmente pasó página de «La Bofetada de la Boda». Pero para mí, esa noche fue un punto de inflexión. Marcó el fin de vivir para las expectativas de otras personas, y el comienzo de elegirme a mí misma.
A veces, defenderte significa romper la ilusión en la que todos los demás quieren creer. Es doloroso, pero vale la pena.
Y si alguna vez te han hecho sentir culpable, te han avergonzado o te han silenciado personas que se suponía que debían amarte, recuerda esto: no le debes a nadie tu silencio solo para mantener la paz.
¿Qué habrías hecho tú en mi lugar? ¿Te habrías quedado callado o habrías hablado, sin importar el costo?
Dímelo en los comentarios, realmente quiero saber qué piensas.