- Empieza vertiendo **una olla de agua hirviendo a fuego lento** por el desagüe para aflojar la suciedad superficial.
- Prepare una pasta hecha con **harina de arroz** (que actúa como exfoliante), **jabón para platos** (agente desengrasante) y un poco de agua caliente.
- Aplique esta mezcla y déjela actuar durante unos diez minutos.
- Enjuague bien con una segunda tanda de agua hirviendo para eliminar todo.
¿El resultado? Conductos **completamente limpios, desinfectados** y libres de los **residuos orgánicos** que atraen a estos bichos.
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La práctica preventiva mensual
¿La clave para no volver a encontrárselos jamás? **Medidas preventivas**:
- Adquiera el hábito de verter **agua hirviendo** por todos los desagües de su casa, **una vez al mes**.
- Esta acción simple y rápida **disuelve las acumulaciones incipientes** y bloquea el ciclo reproductivo antes de que comience.
Un pequeño hábito que marca la diferencia para tener un baño impecable cada día.
Hacia un interior sano y preservado

Gracias a la **vigilancia regular**, estos **visitantes indeseados** ya no encontrarán recursos para alimentarse y multiplicarse bajo su techo.