Y por primera vez en mucho tiempo, sentí calma.
Epílogo
A veces la verdad no proviene de las personas, sino de quienes simplemente sienten.
Rex no se equivocaba. No se reconoce al criminal. Reconoció un alma perdida.
Y quizás por eso los perros siguen siendo las criaturas más honestas de la tierra: no buscan beneficio. Simplemente nos llevan a casa.