El perro que reconoció…
Ella guardó silencio. Su rostro palideció. «¿De dónde sacó a la niña?».
Anna temblaba. Las lágrimas corrían por sus mejillas.
«No la robé… La salvé».
Y lo contó.
Parte VII. La verdad
Hace doce años, Anna trabajaba como enfermera en el hospital regional.
Una noche, una joven con una niña fue llevada a urgencias. La mujer murió en brazos de Anna. El hombre, que decía ser su marido, desapareció, dejando a la niña.
La bebé lloraba, llamando a su madre. Anna no podía entregarla a un orfanato.
Falsificó documentos. La llamó María, su hija.
«Sabía que era un delito», susurró. «Pero no pude evitarlo. La quería como a una hija».
El investigador bajó la mirada.
«La mujer que murió…» Era Olga Lazareva. Su marido era sospechoso de violencia y…
La desaparición de la niña.
Anna se cubrió el rostro con las manos.