Si decides probarlo, estos consejos te pueden ayudar:
• Empieza con medio diente de ajo si no estás acostumbrado.
• Prefiere miel cruda o mínimamente procesada.
• Guarda la mezcla en un lugar fresco.
• Evita calentar la miel.
Y recuerda:
La consistencia suele ser más importante que la cantidad.
Cuándo esta mezcla podría no ser adecuada
Aunque se trata de alimentos comunes, esta combinación podría no ser adecuada para todos.
Es recomendable evitarla o limitarla si:
• tiene sensibilidad al ajo
• toma medicamentos que interactúan con el ajo
• es alérgico a la miel o a los productos apícolas
• necesita controlar su consumo de azúcar
En caso de duda, consulte a un profesional de la salud.
El verdadero secreto reside en los hábitos diarios
Muchas personas olvidan que el bienestar rara vez depende de un solo alimento.
En la mayoría de los casos, la salud se basa en hábitos como: