Agua hirviendo:
Llene el recipiente con agua hirviendo. El calor ayuda a ablandar y descomponer la grasa para que el limpiador actúe con mayor eficacia.
Agregue OxiClean:
Añada aproximadamente 1 taza de OxiClean al agua caliente y remueva hasta que se disuelva por completo. OxiClean es un potente quitamanchas que funciona especialmente bien con la grasa y la suciedad.
Remoje el filtro:
Coloque con cuidado el filtro en la solución, asegurándose de que esté completamente sumergido.
Espere:
Deje el filtro en remojo de 10 a 30 minutos , dependiendo de su nivel de grasa. Si la suciedad es más densa, podría requerir un remojo más prolongado.
Enjuague y seque:
Retire el filtro y enjuáguelo bien con agua corriente. Sacuda el exceso de agua y deje que se seque completamente al aire antes de volver a instalarlo.
Método 2: Bicarbonato de sodio y jabón lavavajillas
Esta combinación clásica es suave, asequible y muy eficaz para eliminar la grasa.
Herramientas y materiales
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Agua caliente
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Bicarbonato
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Jabón para platos (preferiblemente una fórmula desengrasante)
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Lavabo o fregadero grande
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Cepillo suave o estropajo no abrasivo
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Guantes de protección (opcional)