Evita las pantallas antes de acostarte: la luz azul interrumpe la secreción de melatonina, que es esencial para conciliar el sueño.
Controla tu estrés: respiración profunda, meditación, yoga… Encuentra lo que realmente te calma.
Cuida tu entorno para dormir: una habitación tranquila y bien ventilada con ropa de cama cómoda marca la diferencia.
¿Qué se debe hacer si la parálisis se produce de todos modos?
Aun siguiendo estos consejos, puede producirse un episodio. Lo importante es mantener la calma. Claro que es más fácil decirlo que hacerlo, pero comprender lo que sucede ayuda enormemente a calmar la situación. Concéntrese en su respiración, intente mover un dedo de la mano o del pie. Poco a poco, su cuerpo se relajará y recuperará el control de sus movimientos.