quien subraya que “este tipo de patologías deben ser siempre evaluadas por un médico” y, si se asocian a síntomas de alarma como dificultad respiratoria, mareo o síncope “se considerarán una emergencia médica de atención urgente (Teléfono 112)”.
Dolor mecánico
Es el típico de los traumatismos, cambia con los movimientos y mejora en reposo. En función del mecanismo y de la energía del impacto, la atención podría demorarse o ser urgente. “Sin embargo, debemos señalar que, en personas de edad avanzada o con factores de riesgo de osteoporosis, no es infrecuente la presencia de fracturas costales por pequeños traumatismos”, apunta Miguel-Carrera.
Dolor visceral
Es un dolor más difuso, que no se altera con los movimientos, asociado a veces a náuseas y vómitos. “Dado que en la zona superior del abdomen, detrás de los últimos arcos costales, se encuentran el hígado y la vesícula biliar, en esta localización podríamos encontrar patologías propias de dichos órganos como colecistitis, cólico biliar, colangitis o hepatitis aguda”, indica el experto de la SEMG.
Dolor en la región inferior y posterior de costado derecho
Es un dolor que se localiza en los riñones. “El cólico nefrítico es un motivo frecuente de consulta; es un dolor originado por un cálculo que pasa desde el riñón a las vías urinarias”, especifica Miguel-Carrera. Este dolor es agudo, punzante, paroxístico, irradia a la región inguinal, no se modifica con los movimientos y, en general se asocia a náuseas y palidez cutánea. También afecta al riñón la pielonefritis aguda, que es una infección bacteriana que con frecuencia se asocia a fiebre y escalofríos. Tanto la sospecha de cólico nefrítico como la de pielonefritis son consideradas urgencias médicas.
Dolor neuropático
Es ardiente, muchas veces con un componente muy agudo añadido. Provoca hiperalgesia (aumento de la sensación de dolor) y alodinia (dolor ante estímulos que en general no producirían dolor). “Es característico de patologías como el herpes zóster, que consiste en la infección generada por la reactivación del virus varicela-zóster; en este caso el dolor suele preceder en 2-3 días a la aparición del exantema con vesículas”, indica el médico de familia. “En caso de sospecha de herpes zóster se debe acudir a consulta de manera urgente, ya que el beneficio del tratamiento depende del tiempo desde la aparición de la clínica”, aconseja Miguel-Carrera.