¿Cuánto vino se debe servir en la copa? La regla de oro del sommelier explicada

 

 

 

 

El vino necesita oxigenarse. Cuando entra en contacto con el aire, el oxígeno interactúa con el líquido y ayuda a liberar sus aromas y matices ocultos. Esto resulta especialmente importante para los tintos, cuyos perfumes permanecieron encerrados en la botella durante mucho tiempo.

Además, los aficionados al vino suelen hacer girar suavemente la copa con movimientos circulares. Este gesto aumenta la superficie de contacto entre el vino y el oxígeno, permitiendo que se despliegue todo su bouquet: notas frutales, de madera, de especias y muchas más.

Descartando los extremos

Con este conocimiento, revisemos nuevamente las cuatro opciones.

Si llenamos la copa casi hasta el borde, como en la opción 4, no queda espacio para hacer girar el vino. Al intentar moverlo, terminará derramándose sobre la ropa o el mantel. Peor aún: los aromas no tienen dónde concentrarse, por lo que buena parte de la experiencia sensorial se pierde. La opción 4 queda descartada.

¿Y la opción 1? Es cierto que sobra espacio para agitar el vino, pero la cantidad es tan escasa que, salvo en una cata profesional donde se prueban decenas de etiquetas, la porción se calentará rápidamente hasta temperatura ambiente. No transmite la sensación de disfrutar una copa completa.

Quedan entonces las opciones 2 y 3. Y aquí aparece la pregunta clave.

Mucha gente elige intuitivamente la opción 2 porque el nivel parece equilibrado. Sin embargo, hay que volver a pensar en la forma de la copa: la parte más ancha del cáliz es justamente la que ofrece la mayor superficie de contacto entre el vino y el aire.

El veredicto final

Entonces, ¿cuál es la copa servida correctamente? La respuesta es la opción 3.

Cuando el vino se sirve justo por debajo de la parte más ancha del cáliz, obtenemos dos ventajas fundamentales al mismo tiempo.

  • Máxima superficie de oxigenación: el vino tiene la mayor superficie posible en contacto con el aire, lo que le permite abrirse por completo y expresar todos sus aromas y sabores.
  • Espacio para atrapar aromas: en la parte superior de la copa queda suficiente espacio libre, que funciona como una «trampa aromática» reteniendo los perfumes justo donde la nariz los percibe mejor durante cada sorbo.

Cabe recordar que una porción estándar de vino tinto equivale a aproximadamente 150 mililitros, cantidad que suele llenar la copa hasta el nivel indicado en la opción 3.

 

 

 

 

⬇️Para obtener más información, continúa en la página siguiente⬇️

Leave a Comment