Ella afirmó que la niña “exageraba todo” y que había dormido en el corral por “decisión propia” después de una discusión, algo que miles de usuarios calificaron de imposible y peligroso.
La justificación despertó indignación instantánea, alimentando la idea de que la madrastra intentaba protegerse mediante una narrativa incoherente que ignoraba el bienestar emocional de la menor.
Los psicólogos comentaron públicamente que ningún niño optaría voluntariamente por dormir entre animales en condiciones insalubres, lo que volvió la explicación aún más cuestionada y polémica.
Las organizaciones de protección infantil exigieron una investigación inmediata, afirmando que el caso podría representar un ejemplo extremo de abuso psicológico normalizado dentro de ciertos hogares.
Defensores de la madrastra contraatacaron acusando a los medios de crear una “caza de brujas” basada en una historia contada a medios por un hombre que regresaba emocionalmente inestable del servicio militar.
Mientras tanto, la niña fue trasladada temporalmente a la casa de un familiar, decisión que generó otra ola de debate sobre si el padre debía o no tener custodia inmediata.
Algunos usuarios sostuvieron que el trauma del soldado podría afectar su capacidad de brindar estabilidad, mientras que otros insistieron en que nadie merecía la custodia más que quien arriesgara su vida por su país.
La polarización llegó a tal punto que celebridades comenzaron a opinar, impulsando aún más la viralidad del caso y convirtiéndolo en uno de los temas más comentados del mes.