La fecha de caducidad: una guía a tener en cuenta, pero no una regla absoluta

¿El truco? Combinar esta información con otras pruebas, como la flotación o la observación visual, para minimizar el desperdicio.
Examen visual: observación cuidadosa para detectar anomalías
Adquiera el hábito de inspeccionar visualmente los huevos antes de usarlos:
- Una cáscara agrietada, pegajosa o polvorienta indica que hay un problema.
- Las manchas rosadas o negras en el interior indican contaminación bacteriana.
- Una clara de huevo líquida o una yema opaca no garantiza la frescura del huevo, pero aún así se puede comer si no desprende un olor anormal.