En paralelo, los investigadores no descartan la posible existencia de otros factores que pudieron haber contribuido al desenlace, aunque aclararon que se encuentran a la espera de estudios complementarios para completar el cuadro forense. En este sentido, se remarcó la importancia de continuar con las pericias para determinar con precisión la secuencia de los hechos.
Mientras tanto, la causa avanza en la reconstrucción del entorno en el que vivía el menor. Fuentes cercanas a la investigación señalaron que se analizan antecedentes y testimonios que podrían aportar contexto sobre la dinámica familiar. La hipótesis principal apunta a que no se trataría de un episodio aislado, sino de una situación que podría haberse desarrollado en el tiempo.
El fiscal general a cargo del caso, junto con el equipo de la fiscalía, solicitó las detenciones tras considerar que existían elementos suficientes para vincular a los imputados con el hecho. Ambos permanecen a disposición de la Justicia mientras se definen los próximos pasos procesales.
Además, se investiga si pudo haber existido algún tipo de encubrimiento, ya que surgieron versiones que indican la posible eliminación de elementos que podrían resultar relevantes para la causa. Estas líneas de investigación buscan esclarecer si hubo intentos de dificultar el trabajo de los peritos o alterar pruebas que permitan reconstruir lo ocurrido.
En este contexto, el proceso judicial se encuentra en una etapa clave, donde cada evidencia resulta fundamental para determinar responsabilidades. La recopilación de testimonios, el análisis de antecedentes y las pericias técnicas serán determinantes para establecer con claridad qué sucedió.
