3. El cuerpo no “se apaga”, pero se adapta
Un mito común es creer que el cuerpo “se estropea” si no hay relaciones. No es así.
Lo que ocurre es una adaptación:
- Disminuye el deseo con el tiempo (por falta de estímulo)
- Puede bajar la sensibilidad corporal
- En mujeres, puede aparecer mayor sequedad vaginal
- En hombres, puede disminuir la frecuencia de erecciones espontáneas
Nada de esto es irreversible.
4. Impacto en la autoestima
Cuando la intimidad desaparece sin diálogo, muchas personas lo viven como rechazo personal:
- “Ya no soy deseable”
- “Algo anda mal conmigo”
- “Mi pareja ya no me quiere”
Estas ideas no siempre son ciertas, pero se instalan en silencio y afectan la autoestima.