“No lo toques.”
“Quemen el garaje.”
“Eso parece venenoso.”

“¿Eso siquiera es de este planeta?”
Durante un tiempo, les creí. Pero después de buscar en internet y comparar fotos, finalmente encontré la respuesta. La extraña criatura era muy probablemente una araña tejedora de telas espinosas, también conocida por su nombre científico Gasteracantha.
A pesar de su aspecto aterrador, esta araña no es la criatura de pesadilla que parece. Las arañas tejedoras de orbes espinosas son arañas pequeñas conocidas por sus cuerpos duros y coloridos y sus llamativas espinas. Suelen presentar colores brillantes como amarillo, naranja, rojo o blanco, con marcas negras que les dan una apariencia casi artificial.
Las "púas" no son armas para atacar a las personas. Son principalmente un mecanismo de defensa que ayuda a que la araña resulte menos atractiva para las aves y otros depredadores. En otras palabras, la araña tiene un aspecto intimidante porque ese aspecto le ayuda a sobrevivir.
Aún mejor, las arañas tejedoras de telarañas espinosas generalmente se consideran inofensivas para los humanos. Como muchas arañas, pueden morder si se las manipula o se las amenaza, pero no son agresivas y suelen preferir mantenerse alejadas de las personas. Su verdadera función es mucho más útil: atrapan pequeños insectos voladores en sus telarañas.