5. Preparación de mermelada
La mermelada de fresa, a medio camino entre una preparación y una conservación, es una conserva dulce y cremosa que permite disfrutar de su sabor fuera de temporada y, además, utilizarla como ingrediente en pasteles, tartas y galletas.
Para prepararla, utilice únicamente fresas frescas, azúcar y zumo de limón, sin añadir pectina ni espesantes artificiales, como en nuestra receta. Lo importante es no alterar el porcentaje de azúcar: esto garantiza su seguridad y reduce el riesgo de que se formen moho o bacterias durante su conservación. De hecho, la mermelada de fresa requiere un contenido de azúcar equivalente a aproximadamente el 50 % del peso total de la fruta, por lo que no necesita conservantes.