Sumerge las fresas en un recipiente con agua fría y, si lo deseas, agrega una cucharada de vinagre blanco.
Agita suavemente las fresas para eliminar la suciedad.
Seca las fresas con papel absorbente.
Cómo conservar las fresas: los mejores métodos
Existen varias maneras de conservar las fresas. Recuerda que las fresas son muy perecederas, por lo que recomendamos consumirlas lo antes posible. Puedes conservarlas de varias maneras, siguiendo estos sencillos consejos.
1. Guarda las fresas en el refrigerador
El refrigerador es el lugar ideal para guardar fresas frescas, pero es importante tomar algunas precauciones. Coloca las fresas en un recipiente forrado con papel absorbente: esto ayudará a absorber el exceso de humedad. Evita apilarlas para que circule bien el aire y evitar que se dañen. Recuerda que la temperatura ideal para guardar las fresas es de alrededor de 3 °C (37 °F), así que colócalas en el estante más bajo o en el cajón de las verduras. Puedes guardar las fresas en el refrigerador hasta por 2 o 3 días.
2. Guarda las fresas en el congelador
Si quieres conservar las fresas por más tiempo, congelarlas es una excelente opción. Sin embargo, es importante seguir algunos consejos para conservar mejor su sabor y textura: lava y seca bien las fresas, luego córtalas por la mitad o en cuartos, según su tamaño. Coloca las fresas en una bandeja forrada con papel vegetal y congélala durante unas 2 horas: esto evitará que se peguen entre sí. Transfiere las fresas congeladas a una bolsa con cierre hermético o a un recipiente hermético. De esta forma, las fresas congeladas se pueden conservar durante varios meses.