Nuestro Sistema Solar se encuentra en uno de los brazos espirales exteriores, algo alejado del centro. Desde nuestra posición, vemos las estrellas que forman parte del disco galáctico, pero hay mucho más ahí afuera que no podemos observar a simple vista.

Todas las estrellas que ves por la noche son las que pertenecen a ese círculo amarillo:
Cuando sales a mirar el cielo en una noche despejada, contemplas solo una mínima parte de la Vía Láctea: la que se encuentra más cercana a nosotros. Es increíble pensar que todo lo que vemos es una zona muy pequeña de nuestra galaxia.

Pero incluso nuestra galaxia es pequeña comparada con otras, como IC 1011, a 350 millones de años luz de la Tierra:
Hay galaxias mucho más grandes, con cantidades de estrellas que superan por mucho las de la Vía Láctea. Y cada una puede tener sistemas solares con planetas potencialmente habitables. ¿No es emocionante?

En esta imagen del telescopio Hubble hay miles y miles de galaxias, cada una con millones de estrellas y planetas propios.