1. Limpieza inicial
Lava la cazuela o la olla con agua tibia y una esponja suave. No uses jabón, ya que el barro podría absorberlo. Sécala con un paño limpio.
2. Remojo
Llena la pieza con agua fría y sumérgela completamente (si es posible) en un recipiente más grande con agua.
Déjala reposar entre 8 y 12 horas. Este paso permite que el barro se hidrate de manera uniforme, reduciendo el riesgo de grietas.
3. Secado
Saca la cazuela del agua y deja que se seque completamente a temperatura ambiente. Evita el sol directo o el calor fuerte, ya que puede agrietarla.
4. Sellado con aceite o almidón
Existen dos métodos populares para este paso:
Con aceite: Unta el interior de la cazuela con una capa fina de aceite vegetal u oliva.
Luego, colócala en el horno frío y sube la temperatura gradualmente hasta unos 150–180 °C durante 30–40 minutos.
Déjala enfriar dentro del horno.
Este proceso sella los poros con una película natural de grasa.
Con almidón o harina: Llena la cazuela con agua y añade dos cucharadas de harina o almidón (puede ser de maíz).
Calienta lentamente hasta hervir durante 10–15 minutos. Apaga el fuego, deja enfriar y lava con agua limpia.
Esto también crea una capa protectora natural.5. Enfriar y guardar