Incorpore las verduras de hoja verde durante los últimos 15 a 20 minutos.
Bono: realza el sabor y añade frescura.
9. Sopa enlatada (como base)
Por qué: Muchas sopas enlatadas ya contienen espesantes, almidones y condimentos.
En una olla de cocción lenta, pueden quedar demasiado espesos, pastosos o demasiado salados.
Mejor opción:
Utilice caldo o caldo de pollo como base y luego condimente fresco.
Si usa sopa enlatada (por ejemplo, crema de champiñones), dilúyala con agua y agréguela más tarde.
10. Alcohol (vino, cerveza, licor)
Por qué: El alcohol no se evapora completamente en una olla de cocción lenta (debido a las temperaturas más bajas).
Puede dejar un sabor áspero y amargo y dominar el plato.
Mejor opción:
Desglasar primero con alcohol en el fuego, dejar reducir y luego transferir a la olla de cocción lenta.
O bien: agregue pequeñas cantidades cerca del final, 30 minutos antes de servir.
11. Carnes o verduras congeladas
Por qué: Los alimentos congelados reducen la temperatura interna de la olla de cocción lenta, manteniéndola en la “zona de peligro” (40 °F–140 °F) durante demasiado tiempo, lo que aumenta el riesgo de crecimiento bacteriano.